Pornografía ¿Si o No?

¡Cada quien es libre de hacer con su cuerpo lo que quiera!

Un año más ronda por las redes sociales el polémico vídeo promocional del Salón Erótico de Barcelona. Léase bien: VÍDEO PROMOCIONAL, quiero hacer énfasis en eso, lo que tenemos entre manos no es un tratado sobre educación sexual, ni una explicación sobre el porqué de la desigualdad humana, es un vídeo promocional de un NEGOCIO llamado Salón Erótico de Barcelona. Negocios que rentabilizan los deseos y fantasías de algunas personas como este han existido desde la antigüedad.

A mí personalmente me impactó, sobre todo cuando me di cuenta que el día anterior mi hija de 14 años me lo había enviado a través de mi cuenta de Instagram, (otro negocio). Ella tiene la costumbre de enviarme todas las cosas que le gustan y que cree que a mí pueden interesarme, a ver yo qué opino, y eso es justamente lo que voy a hacer en este escrito.

Sí, me encantó el vídeo promocional del SEB 2018, además sentí un enorme alivio al verlo, porque varios meses atrás una mujer cuyo trabajo admiro (a ratos) me envió un audio de WhatsApp, estaba muy emocionada y quería preguntarme si yo estaba dispuesta a colaborar con uno de mis talleres en el espacio que ella se encargaría de coordinar dentro del Salón Erótico de Barcelona de este año.

Primero pensé: ¿WHAT? si yo nunca he ido a un sitio de "esos". Pero inmediatamente me vino a la cabeza un lema que me encanta: Más y Mejor Educación Menstrual y Sexual para Tod@s, esta es una frase que no da mucha cabida al juicio moral. Así que le dije a Noemí Casquet que sí y me siento emocionada y orgullosa por hacerlo. Estoy convencida que este sistema social y educativo que ya no funciona lo estamos cambiando desde dentro.

La salud sexual de los seres humanos está condicionada por la herencia cultural. La respuesta sexual de una persona a un estímulo erótico (que nace en la imaginación) suele estar determinada por el género, la raza, la clase social, el nivel educativo y tantos otros etceteras... Nadie nos explica que la sexualidad es cambiante, que es muchisimo más que nuestros encuentros sexuales y que todos los mensajes que recibimos desde pequeños y pequeñas son los encargados de dar forma a nuestra sexualidad, es la manera como entendemos la vida en este planeta desde un cuerpo sexuado.


El bienestar sexual es fundamental para la salud física y emocional de ten todas las personas.

En la actualidad la omnipresencia de las imágenes sexuales en la publicidad y en los medios de comunicación ha convertido la sexualidad en un tema más accesible y es posible debatir sobre temas de sexualidad de manera abierta y educativa. Desafortunadamente, esto no significa que vivamos la sexualidad de manera más consciente que antes, sino todo lo contrario, estamos expuestos a un volumen de información tan grande que nos resulta imposible procesarla toda. Y el camino fácil parece ser adjudicarnos una etiqueta (#bisexual) o parafrasear memes e influencers de las redes sociales. ¿Por qué no dar un paso más allá? ¿Qué tal si nos comprometemos a escuchar más nuestros propios cuerpos? ¿Que pasa si comparamos la información digital con nuestra experiencia real?

Es innegable que lo que predomina es un discurso sexual banal y distorsionado por la industria pornográfica que se extiende a través de los medios de comunicación audiovisual masivos y que ha contaminado la música, el cine, la televisión y las redes sociales. Predomina un discurso sexista, heteronormativo, racista, violento y machista que sitúa a la mujer en una posición pasiva y represiva respecto a su cuerpo, a su propio deseo y a su sexualidad en general. Esta idea de que el principal fin del cuerpo femenino es satisfacer los deseos del varón (o del otro/otra), llámese jefe, padre, amante o hermano, está mucho más arraigada de lo que nos atrevemos a reconocer.

Los mensajes que recibimos del consumismo neoliberal capitalista también quieren convencernos de que el secreto de la felicidad está en tener “tal o cual artefacto”, en experimentar “tal experiencia física prefabricada” o en la idea falsa de que todas nuestras experiencias pueden ser diseñadas a medida y "personalizadas". Todos crecemos y vivimos sometidos a un bombardeo de informaciones tergiversadas y engañosas sobre el placer físico y cómo alcanzarlo. Lemas comerciales como "tu éxito depende de ti" o "por mis huevos" o "no dejes que nadie te detenga" estan cargados de estereotipos que refuerzan actitudes violentas. Es por este camino neoliberal del "tu si puedes" que perdemos la empatía y el respeto por las personas con las cuales nos relacionamos.

Los modelos de belleza, placer y bienestar que nos imponen las modas nos alejan cada vez más de nuestra realidad sensorial. Estamos cada vez más distanciados de nuestros verdaderos deseos y nos sentimos atrapados en nuestros cuerpos porque el mensaje que escuchamos a diario es “tu cuerpo está mal”, “debes arreglar esto o aquello”. Pienso que el principal mal de esta sociedad se resume en esa frase que todos hemos escuchado alguna vez y que la mayoría nos repetimos a nivel subconsciente: “no eres lo suficientemente buen@”.

Pornografía y prostitución: el mercado de los cuerpos.

¡Cada quien es libre de hacer con su cuerpo lo que quiera!