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Barcelona

¿Por qué enfermamos las Mujeres?

Nuestra herencia Cultural

 

La civilización occidental se caracteriza por la creencia de que el intelecto es superior a las emociones, que la mente y el espíritu están totalmente separados del cuerpo, y que la masculinidad es más poderosa que la feminidad. También durante los últimos cinco mil años se ha apoyado el mito del patriarcado, la autoridad de hombres y los padres. Desde la invención del pecado original, nuestra cultura da a las niñas el mensaje de que su cuerpo, su vida y su feminidad exigen pedir disculpas. En algún recóndito lugar de nuestro interior llevamos una disculpa por el solo hecho de existir.

 

Nuestra cultura está totalmente regida por el patriarcado, nuestra visión del cuerpo femenino e incluso nuestro sistema médico también se rigen por leyes de orientación masculina. En esencia, el patriarcado proclama a voz en grito el mensaje de que el cuerpo femenino debe ser dominado y controlado.

El patriarcado produce adicción

 

"La organización patriarcal de nuestra sociedad exige que las mujeres, sus ciudadanos de segunda clase, ignoren sus esperanzas y sus sueños, que se aparten de ellos para dar prioridad a los hombres y a las exigencias de su familia. 

En lugar de aprender a prestar atención a los genios de nuestra intuición y guía interior, los silenciamos…le llaman amor, entrega y dedicación. Pero en realidad interiorizamos la creencia de que no valemos o suficiente, ni somos lo suficientemente guapas como para llevar una vida libre y placentera."

 

Esta negación y represión sistemática de nuestros sueños, sentimientos y necesidades nos causa un inmenso dolor y desgaste energético. Hemos asimilado tanto estos esquemas sociales opresivos que no logramos identificar conscientemente estos sentimientos de opresión, al no reconocerlos no podemos hacer nada para cambiarlos y como escapatoria para no sentir el dolor que generan muchas mujeres (y hombres) se entregan a adicciones como el exceso de trabajo, el exceso de atención a los demás, fumar, beber y comer en exceso, todas actitudes que tienen por consecuencia un ciclo interminable de maltrato que nosotras mismas perpetuamos. Al ser maltratadas por otros o por nosotras mismas...ENFERMAMOS.

 

Cuando estamos enfermas recurrimos al sistema médico, que está diseñado para proporcionarnos soluciones farmacológicas rápidas a problemas que no se pueden remediar mientras no cambiemos nuestras creencias y pensamientos. Tan si lo llamamos patriarcado, sistema adictivo o modernidad, está clarísimo que la manera en que funciona nuestra sociedad perjudica a hombres y mujeres, y ambos hacemos posible su continuidad.

La buena noticia es que cuando reconocemos y liberamos nuestro dolor emocional, conectamos inmediatamente con nuestros sentimientos y sistema de orientación o guía interior.

Nuestro intelecto y nuestros pensamientos pueden entonces asumir un papel legítimo: servir a nuestros corazones y a nuestro conocimiento más profundo, y no al revés. 

Entonces puede ocurrir la curación

Este cambio trae como consecuencia un nuevo tipo de actitud y sabiduría médicas que nos sirve para

CONECTAR CON EL MENSAJE QUE HAY

DETRÁS DE NUESTRO DOLOR

como primer paso para sanar.

El Cuerpo Femenino

 

Ser hombre siempre ha fue considerado la norma en la sociedad, por la creencia de que es mejor tener hijos varones que sean guerreros, que trabajen el campo y que son más fuertes y lloran menos o en su defecto mujeres con esos valores. Por eso la mayoría de las mujeres hemos interiorizado la idea de que hay algo que está fundamentalmente “mal” en nuestros cuerpos.

 

"SE NOS INDUCE A CREER QUE  DEBEMOS CONTROLAR MUCHOS ASPECTOS DE NUESTRO CUERPO Y QUE NUESTROS OLORES Y FORMAS NATURALES SON INACEPTABLES."

 

Hemos sido condicionadas para pensar que nuestro cuerpo es esencialmente sucio y que requiere una constante vigilancia de su limpieza y de su “frescura” para no “ofender”. Esta denigración del cuerpo femenino ha sido la causa de que muchas mujeres tengan miedo de sus cuerpos y de sus procesos naturales o sientan repugnancia por ellos.

 

Muchas por ejemplo jamás se tocan los pechos ni quieren saber lo que palpan en ellos, porque tienen miedo de lo que podrían descubrir. Es posible que se sientan culpables si los tocan, equiparando eso con la masturbación, ya que los pechos son eróticos para los hombres y si lo son para las mujeres es pecado, lo cual es otra señal de como  hemos cedido el disfrute de nuestro cuerpo a los hombres.

 

Tanto entre los profesionales de la salud como entre

las propias mujeres se ha convertido en norma habitual

considerar como enfermedades que precisan

tratamiento médico incluso funciones corporales tan

naturales como la menstruación, la menopausia y el parto.

 

Esto se interioriza desde muy temprana edad con la

menarquia o primera menstruación y determina el escenario

para la relación (generalmente de rechazo) de la futura mujer

con su cuerpo. No es de extrañar que muchas mujeres

no confíen en ellas mismas.

 

Algunas hemos sido educadas bajo la convicción de que nuestros cuerpos nos traicionan, que estan enfermos y necesitan ser controlados por los sistemas médicos.

 

Escuchar y vivir libremente los procesos naturales del cuerpo se vive como "un  error" que nos llevará a ser marginadas y menospreciadas por el entorno. 

 

Nuestra cultura teme todos los procesos naturales, nacer, morir, sangrar, vivir…diariamente se nos enseña a tener miedo, es así como consiguen controlarnos. La publicidad y las empresas sanitarias nos bombardean con mensajes diseñados para hacernos sentir que debemos ocultar todos los fluidos de nuestra biologia, que son sucios y que todo en nuestro cuepro está mal. Nos convertimos en un lobby comercial y comenzamos a medicarnos desde muy temprana edad. Esto debe acabar! 

 

Separadas de nuestros cuerpos perdemos nuestra confianza y nuestro poder, dejamos de ser libres y felices, nos negamos y nos enfermamos.

 

"La ciencia debe reconocer sinceramente lo mucho que no sabe y dejar espacio para

el misterio, los milagros y la sabiduría de la naturaleza."

Diana Pinzón

Investigadora, humanista y Educadora Menstrual

 

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Algunas partes de este texto han sido adaptadas del libro: Cuerpo de Muejr Sabiduria de Mujer de la Dra. Christiane Northup. Muchas gracias a ella por su trabajo que nos ha liberado y ayudado a sanar a tantas y tantas mujeres. 

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