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¿Y PARA QUÉ SIRVE LA EDUCACIÓN MENSTRUAL?

Las mujeres de nuestro tiempo hemos sido llamadas a cuestionar el sistema androcéntrico establecido, algunas desde el activismo y otras desde la educación, pero todas con el fin de liberarnos de algunos de los roles que nos han impuesto. Desde la primera ola del feminismo (Francia 1789 en plena Revolución Francesa) hasta el día de hoy, las mujeres nos hemos tomado las calles, para reclamar un sistema político, económico y social que sea capaz de vernos para por fin poder ser nosotras mismas. En las últimes décadas este activismo ha dejado de estar limitado por las ideas rancias sobre el género y se le han sumado personas de diversos géneros y etnias. Es imposible hablar de Educación Menstrual sin hablar de feminismo, porqué ambos procesos vitales – menstruar y feminismo - comienzan y acaban en nuestras cuerpas. Menstruar, es un hecho biológico, político, social, económico y religioso y la Cultura Menstrual es tan real y diversa como lo son cada una de nuestras cuerpas.


Art by: Luana Roca @narfentt
Educación Menstrual - Diana Pinzón

Algunas de nosotras luchamos contra ese androcentrismo impuesto (muchas veces autoimpuesto) desde lo profesional, atreviéndonos a conquistar cargos que habían estado dominados por los varones.


Art by @narfentt


Otras lo hacemos desde la política, en los gobiernos y en el día a día, en las calles cuando nos atrevemos a gritar y a liberar nuestras cuerpas, al hacerlo, cuestionamos y reventamos las normas establecidas.


Muchísimas alzamos la vos a través del arte y muchas otras desde la educación de nuestros hijas e hijos y/o acompañando al alumnado.


Solo cuando comprendamos nuestros límites y deseos, podremos nombrarlos y defenderlos.

Llevar la Educación Menstrual a las aulas es un reto que esconde infinitas oportunidades de aprendizaje personal y comunitario. El objetivo principal de la Educación Menstrual, es recuperar nuestra memoria corporal ancestral y la comunicación con el propio cuerpo, y permitir que sean nuestra guia a través de los ciclos hormonales de manera que podamos habitar nuestras cuerpas con confianza y amor. Volver a la cuerpa implica aprender y reconocer nuestros propios ciclos, los de la Pachamama y los de todos los seres vivos. Toda forma de vida es cíclica y es fundamental que aprendamos como funcionan esos ciclos para poder decidir, de manera informada y libre, como queremos vivirlos y como y con quien queremos compartirnos.


El silencio de las mujeres y de las personas que menstruamos hace que el ruido del patriarcado y del sistema neoliberal se escuche mucho más fuerte que la voz de nuestra guía interior. Hay tanto ruido afuera que a nuestras cuerpas no les ha quedado otra alternativa que doler y enfermar para forzarnos dejar de poner tanta atención afuera y comenzar a escuchar nuestros propios deseos y necesidades.


Enfermamos cuando necesitamos volver al centro, porque el camino siempre es hacia adentro.


El objetivo de la Educación Menstrual es proporcionar a las mujeres y a las personas que menstrúan, todos los recursos y espacios necesarios para que puedan aprender el lenguaje de sus cuerpos. Necesitamos entender que el cuerpo, las emociones y la sexualidad están en un proceso de transformación constante. Cuando aprendes como funciona tu cuerpo puedes escucharlo y comenzar a disfrutar de tu sexualidad viviendo en armonía con tu propia ciclicidad.


Y entonces, si los cuerpos cambian todo el tiempo de qué sirve llevar la Educación Menstrual a las escuelas si no hay tiempo ni recursos para enseñar a cada alumna una por una ¿no?


La Educación Menstrual es fundamental para poder erradicar de nuestras sociedades todas las violencias racistas, machistas, sexuales y de género. Aprender de manera colectiva la gestión de nuestras cuerpas fértiles y de nuestras emociones nos lleva a comprender qué es realmente el placer y qué no lo es. En consecuencia aprendemos qué es realmente la libertad sexual y como ejercerla.


Además, la Educación Menstrual es una herramienta clave para poder sanar de manera colectiva nuestra herida materna porque nos lleva a repensar costumbres y narrativas que aprendemos de nuestro linaje materno -madres, abuelas y hermanas- muchas creencias que llevan siglos haciéndonos sentir sucias, frágiles e inferiores. A lo largo de la historia de las sociedades patriarcales, las mujeres y personas que menstruamos, hemos sido oprimidas y reprimidas, a nivel personal en el ámbito privado y a nivel profesional en la vida pública. Una de las manifestaciones que más abundan actualmente de esa herida materna es el llamado síndrome de la impostora y que se refiere a eso que sientes cuando piensas que tal vez no eres tan experta como dice tu curriculum y que “otro” podría hacer tu trabajo mejor que tú. Otra manifestación de esta herida, una que nos ha acompañado a las cuerpas menstruantes desde hace muchos siglos, es la tendencia a ignorar y/o menospreciar nuestras necesidades y a priorizar el cuidado y el deseo del otro por encima del propio. Si quieres aprender más sobre la Herida Materna puedes seguir el trabajo de Bethany Webster aquí.


Cuando tenemos la oportunidad de recibir Educación Menstrual en la infancia, aprendemos que no hay nada de vergonzoso en nosotras, que somos seres cambiantes por eso cada cuerpo es único y diferente. Aprendemos también que no debemos tener miedo de mostrarnos como somos y que podemos expresar de manera respetuosa nuestro arco iris de emociones. También aprendemos que tod@s somos seres libres y deseantes con derecho a disfrutar de nuestras vidas y relaciones. En las aulas dónde la menstruación deja de ser un tabú se crean espacios seguros para compartir todo tipo de dudas y experiencias sobre el cuerpo sexuado, sobre la gestión de los fluidos corporales, sobre la fertilidad y sobre las emociones que acompañan el despertar hormonal de los seres humanos.


Gracias a los movimientos de Cultura Menstrual estamos recuperando la memoria ancestral de nuestras cuerpas y la consciencia corporal. Atrévete a participar en una Tienda Roja, en un Círculo de Mujeres, en una charla sobre la menstruación o en una sesión de Educación Menstrual. En compañia de otras mujeres aprenderás a ecuchar tu cuerpa y a liberarla de los mensajes que te hacen sentir que estas atrapada y sola.


Recuerda que ya eres perfecta.

No necesitas compararte, competir ni dominar.

Si quieres dar un primer paso, comienza por escuchar los mensajes de tu cuerpo y recordar que te mereces disfrutar de tu vida y tienes derecho a satisfacer todas tus necesidades y a expresar todos tus deseos.


Diana Pinzón

Educadora Menstrual - Investigadora





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